Mi brújula se mueve hacía el Sur.

 

Todos pertenecemos en el sur.

 

El Sur, mi Sur, fue descrito en 1823 por Charles Saffray en uno de sus viajes a Nueva Granada como un lugar beneficiado por su tierra, esta, según afirmaba él, era demasiado generosa para nosotros, Su fecundidad retrasaba el progreso, un suelo rico y bienhechor no exigen mucho trabajo de sus habitantes.

Gaspard Mollien se referiría a esta fecundidad como nuestro mayor obstáculo. Haber sido favorecidos por la abundancia y estando sometidos al calor de los trópicos, nos había hecho apáticos y perezosos. Para ellos, era difícil concebir un modelo de producción diferente, uno que no estuviera basado en la explotación de recursos y la acumulación de riqueza.

Esto, desafortunadamente, no impidió que ellos se aprovecharan de ellos.

 

El motivo de volver a relatar estas historias no es para poner modelos de organización y creación del sur por encima de los actuales. No se trata tampoco de una re-victimización del Sur. Ni mucho menos de seguir polarizando la división que existe entre el Norte y el Sur. Se trata de entender y reconocer al Sur como un lugar que vive en constante estado de ilusión, soñando lo que nuestra historia pudo haber sido.

 

Lo que fuimos, lo que pudimos ser y lo que nunca seremos.

 

Vivimos soñando en un futuro que nunca será, resintiendo el pasado, pensando solo en el presente.

 

Nuestro futuro está fracturado, este futuro no nos pertenece.

 

Existe un ejemplo desde el Sur para afrontar esta situación. La tribu Akan en Ghana tiene la palabra "Sankofa", esta quiere decir:

“No es tabú buscar lo que corre el riesgo de quedarse atrás.”

 

La palabra está dividida en:

 

SAN que significa regresar

KO que significa ir

y FA que significa mirar, buscar y tomar

 

Bajo la premisa de ser una examinación crítica y paciente.

Aprender del pasado asegura un futuro estable.

 

Desde el norte, tengo el privilegio de que al levantar la mirada siempre estoy mirando hacía el sur y cada paso hacía adelante, eventualmente, me llevará hacia el Sur.

 

El Sur y el Norte geográfico existen como convenciones de lo que está arriba y abajo, de lo que está al frente y lo que está detrás. Antes de utilizar la Estrella polar o el norte magnético como referencia para la navegación se solía ubicar a oriente en la parte de arriba, al ser el lugar de donde sale el sol. De ahí, que la palabra Oriente y Orientación compartan la misma raíz en la palabra Oriri, que significa nacer.

 

También existe una relación interesante entre las palabras Compás o Brújula y Compasión.

Compás viene de la palabra Com en latín que significa juntos y de la palabra Passsus que significa Pasos. En el caso de la palabra Compasión, Com está unido por la palabra Patior, que significa Sufrimiento. En ambas hay una solidaridad inherente, un reconocimiento del otro y una necesidad por el otro.

 

La manera en que concibo el mundo ha cambiado, no me reconozco en este ambiente y mi centro se ha ido desplazando. Este esfuerzo educativo me ha llevado a cuestionar mi posición como diseñador y como estudiante. Estoy aceptando la incertidumbre tratando de entender dónde estoy y para dónde voy. Estoy buscando un camino para seguir.

 

Sigo tratando de encontrar mi Sur.